Los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2026 parecen no ser una prioridad para el gobierno, según informaciones disponibles en el Palacio de la Moncloa. El presidente Sánchez teme que no sean aprobados debido a la falta de apoyo de parte de su propio partido, a menos que se cumplan ciertas exigencias. Esto ha llevado a una situación en la que los PGE de 2022 siguen vigentes. El presidente Sánchez ha optado por no presentar los nuevos presupuestos, lo que ha generado críticas sobre su capacidad para gobernar. La situación se complica por la falta de un proyecto claro para el futuro de España. El artículo cuestiona la afirmación del presidente de que los presupuestos no son imprescindibles para seguir en el cargo, destacando la importancia de los PGE como instrumento de política económica. Se menciona que el presidente tiene un grado universitario en Economía, lo que debería hacerle rendir tributo a los Presupuestos como plan económico. La solución de prorrogar los últimos presupuestos aprobados no era para eludir nuevos presupuestos, sino para subvenir a posibles retrasos en su aprobación. El artículo concluye que la falta de un proyecto claro para gobernar España es la razón detrás de la situación de los PGE.