El presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, negó que el ejecutivo gallego mantuviera aparcadas motobombas mientras pedía más al Gobierno. Sin embargo, los cuadrantes del Servizo de Prevención e Defensa contra os Incendios Forestais (SPIF) de Ourense confirman que solo cuatro de las ocho motobombas del distrito forestal XIII trabajaban a pleno rendimiento en agosto. El cuadrante muestra que las motobombas 01 y 08 funcionaban solo durante medio mes, y las 03 y 04 dejaban sin cubrir uno de cada cuatro turnos. Esto supone que el distrito arrancara la temporada de máximo riesgo con seis vehículos y medio, un 20% por debajo de la capacidad operativa posible. El delegado de CCOO, Óscar Rodríguez, asegura que esta situación se repite en los diecinueve distritos forestales de Galicia. El pasado 15 de agosto, Medio Rural realizó dos nuevos llamamientos para cubrir las casi 200 vacantes denunciadas por los sindicatos. Alfonso Rueda anunció que las incorporaciones serían inmediatas, lo que podría mejorar la situación en los próximos días.