Las autoridades del condado de Los Ángeles, en California, han declarado el estado de emergencia debido a las redadas contra los migrantes. La medida permite entregar asistencia a arrendatarios afectados económicamente por estas redadas, que han levantado polémica en el estado desde que comenzaron a recrudecerse en verano. Los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) han encabezado estas operaciones policiales, y ahora las autoridades locales podrán hacer uso de fondos para destinar ayuda legal y otros servicios a las poblaciones afectadas. Las ayudas al alquiler estarán disponibles a través de un portal de internet habilitado dentro de dos semanas, con el objetivo de retrasar posibles órdenes de desahucio. Se estima que unas 5.000 personas fueron detenidas en agosto en Los Ángeles como parte de esta política de 'tolerancia cero' con la migración. Cerca de un tercio de los 10 millones de residentes de la zona son extranjeros. La Junta de Supervisores ha alertado de que las redadas podrían acarrear una crisis de vivienda que afecte también a los negocios.