La reunión entre los presidentes de Estados Unidos y Rusia, Donald Trump y Vladímir Putin, se celebraría la próxima semana con el objetivo de negociar el fin de la guerra en Ucrania. Hungría, Suiza, Roma y Emiratos Árabes Unidos se perfilan como posibles sedes. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, mantiene estrechos vínculos con Putin y Trump. Suiza es reconocida por su tradición de neutralidad, Roma ha sido sede de negociaciones nucleares con Irán, y EAU han actuado como mediadores en diversos conflictos. La Casa Blanca y el Kremlin anunciaron que se está preparando una cumbre entre ambos mandatarios después de la reunión mantenida el miércoles en Moscú entre Putin y el enviado especial de Trump, Steve Witkoff. Trump expresó su frustración por la negativa de Putin a cesar los bombardeos en Ucrania y le impuso un ultimátum que vencía este viernes. El plan de Trump sería reunirse primero con Putin y luego celebrar un encuentro trilateral con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski. Sin embargo, Trump descartó que un encuentro directo entre Putin y Zelenski sea una condición obligatoria. La cumbre podría fracasar a última hora, ya que Zelenski habría comunicado a funcionarios estadounidenses que cualquier cesión territorial a Rusia deberá someterse a referéndum en Ucrania.