El escándalo del 'caso Leire Díez' implica a la cúpula del PSOE en un presunto plan para desacreditar a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y a la Fiscalía Anticorrupción. La exmilitante socialista Leire Díez, figura de liderazgo, buscaba denigrar a los responsables de investigaciones sensibles que afectan al Gobierno y a Pedro Sánchez. El objetivo era frenar o deslegitimar estas pesquisas mediante la obtención de información comprometedora, sobornos y maniobras. El fiscal Ignacio Stampa fue contactado por el empresario Luis del Rivero en mayo de 2025 para 'rehabilitar' su imagen y reintegrarlo al caso Villarejo. Stampa grabó en secreto la reunión con Díez y denunció la maniobra. Los mensajes de WhatsApp intercambiados entre Del Rivero y Stampa detallan una operación que la Justicia investiga como presunto cohecho y tráfico de influencias. El juez considera acreditado que Díez actuaba 'en nombre de las más altas instituciones del Estado' y que Cerdán estaba inicialmente implicado en el plan. Las comunicaciones pintan un panorama de discreción absoluta, con advertencias sobre el 'desmantelamiento' del caso por parte de los fiscales.