Las obras de sustitución de los tirantes del Puente del Centenario de Sevilla, inicialmente presupuestadas en 86,4 millones de euros en 2021, superaron los 100 millones de euros. La Guardia Civil sospecha que este proyecto generó beneficios económicos para la trama liderada por Santos Cerdán y José Luis Ábalos. Aunque Cerdán no tenía cargo oficial en el Ministerio de Transportes, mostró un interés inusual por estas obras. La gestión fue asumida por Javier Herrero, ex director general de Carreteras, también imputado en el procedimiento. En noviembre de 2018, los agentes del instituto armado registraron conversaciones que revelaban que el ministerio de Ábalos preparaba la licitación. En abril de 2019, el entonces secretario general del PSOE presionó a Koldo García para “cerrar” la licitación. Luego admitió a Ábalos sentirse sorprendido por la presión ejercida. El juez del Tribunal Supremo que instruye la causa ha recibido un informe sobre estas obras, en el que se detalla cómo se disparó su coste. Cerdán reconoció en su declaración que aceleró los trabajos para favorecer la victoria de Juan Espadas en las elecciones municipales. Por su parte, Herrero justificó la tramitación de urgencia alegando el “grave riesgo” que presentaban los tirantes. Para respaldar su versión, Herrero presentó un dossier de 106 folios sobre la obra. El anuncio de la licitación se publicó en septiembre de 2020. Acciona obtuvo la máxima puntuación técnica, 100 puntos, y la adjudicación se formalizó el 17 de mayo. Posteriormente, el presupuesto se amplió hasta superar los 100 millones. Este aumento, según la investigación, coincide con los intereses de la red de Cerdán y Ábalos. Expertos en contratación pública señalan que los “contratos de emergencia” permiten iniciar obras sin licitación completa. Pero advierten que también son susceptibles de ser utilizados para encubrir irregularidades. En este caso, la urgencia alegada por Herrero coincide con la presión política y el beneficio económico de la trama.