La Flotilla que pretendía zarpar hacia Gaza sufrió un incendio en el puerto tunecino de Sidi Bou Said. Activistas aseguraban que un dron israelí había atacado el barco, pero la Guardia Nacional tunecina desmintió esta hipótesis. La causa del fuego se originó en los chalecos salvavidas de la embarcación, debido a la explosión de un encendedor o una colilla. La Guardia Nacional insistió en que no existe evidencia de alguna acción militar externa. El incidente supone un revés significativo para la flotilla, que ya había sido cuestionada por su falta de organización y constantes percances. La narrativa de un ataque israelí habría podido reforzar su causa política, pero el desmentido oficial revela lo contrario: que un error interno es el responsable de la destrucción parcial de su embarcación. La flotilla deberá responder a las dudas de sus propios seguidores. El conflicto en Gaza mantiene a la región en un estado de máxima sensibilidad, donde cualquier incidente se interpreta de inmediato como parte de la confrontación.