El Tribunal Supremo ha sido testigo de un mazazo para Álvaro García Ortiz, fiscal general del Estado. Los peritos de la Unidad Central Operativa (UCO) han ratificado su informe demoledor sobre el borrado del móvil y la cuenta de Gmail del fiscal el 16 de octubre de 2024. El teniente coronel Antonio Balas ha desmontado las excusas de García Ortiz, destacando que todo lo filtrado estaba en manos de la Fiscalía General. García Ortiz ha optado por el silencio selectivo, negando filtraciones y alegando que su obsesión era proteger a los fiscales. La UCO no acusa directamente, pero sus deducciones son un veredicto moral. El juicio ha resquebrajado el sanchismo, y Pedro Sánchez tiembla. La Guardia Civil ha recordado que la ley no se doblega al relato oficial. El PP olfatea debilidad en Moncloa, y García-Page tilda la instrucción de impecable. El juicio ha expuesto la fragilidad del control de Sánchez, y Ayuso emerge indemne.