La reunión entre Donald Trump y Vladimir Putin en Budapest ha generado inquietud en Europa debido al apoyo aparente de Trump a Moscú en la guerra de Ucrania. El líder ucraniano, Volodímir Zelenski, se opone a que el primer ministro prorruso de Hungría, Viktor Orbán, organice la reunión. La elección de Budapest como lugar de la reunión ha molestado a Kiev y a otras capitales europeas, ya que Orbán ha sido un aliado de Rusia y un antagonista de la UE. La reunión se espera que tenga lugar después de que los ministros de Asuntos Exteriores de Rusia y Estados Unidos lleguen a Budapest el 30 de octubre. Los líderes de la UE planean utilizar los activos congelados de Rusia para un préstamo de 140.000 millones de euros a Ucrania y aprobar una nueva serie de sanciones para reducir los ingresos de Moscú. Zelenski ha declarado que no considera que Budapest sea el mejor lugar para la reunión y ha expresado su disposición a asistir a una reunión paralela con Trump en Budapest si así se le solicita.