La presión de Donald Trump sobre México ha generado grietas en el partido Morena, liderado por la presidenta Claudia Sheinbaum. A pesar de que Sheinbaum ha mantenido una diplomacia calmada y ha ganado el respeto de Trump, la Casa Blanca sigue ejerciendo presión sobre México. Sheinbaum debe demostrar su capacidad para liderar el partido y mantener la unidad, mientras que sus rivales en las primarias, como Ricardo Monreal y Andrés Manuel López Beltrán, maniobran para ganarse a las bases del partido. La presión de Trump ha llevado a Sheinbaum a alterar o revocar algunas políticas de su predecesor, Andrés Manuel López Obrador, y ha logrado contener a Trump en materia comercial, consiguiendo una prórroga de 90 días para imponer aranceles más estrictos. Sin embargo, persiste la amenaza de una acción militar estadounidense contra los cárteles. La analista política Blanca Heredia argumenta que Sheinbaum debería ver la presión estadounidense como una oportunidad para consolidar su poder y marginar a sus rivales internos.