La portavoz de Vox en el Parlament balear, Manuela Cañadas, ha asegurado que si detectara irregularidades en su partido iría a los juzgados en lugar de difundirlas a los medios de comunicación. Esto se debe a las acusaciones de los tres exdiputados de la formación que denunciaron las presiones para desviar fondos públicos hacia la fundación Disenso, presidida por Santiago Abascal. Las cuentas del grupo parlamentario son transparentes y públicas, y Cañadas ha eludido profundizar en el asunto. El portavoz nacional de Vox, José Antonio Fúster, ha defendido que el desvío de fondos es legal y que las cuentas de la formación están auditadas por el Tribunal de Cuentas. Sin embargo, el Tribunal de Cuentas ha alertado de la opacidad y los riesgos de convertir las dotaciones a grupos en un canal paralelo de financiación. Vox ha transferido millones de euros a Disenso durante los últimos ocho años, principalmente procedentes del partido y de donaciones privadas. La fundación nació en 2020 con un capital de 30.000 euros del partido.