Después de las elecciones en la provincia más importante del país, la economía argentina colapsó, con una caída del 13% en la Bolsa de Buenos Aires, una devaluación del 5% del peso y una disminución del 20% en los ADR argentinos. El artículo argumenta que Milei traicionó las ideas de la libertad al aumentar impuestos, mantener el control de cambios y no desregular la economía. Se critica la falta de comprensión de Milei sobre cómo funciona una sociedad y una economía de mercado. El artículo sugiere que la solución es desarmar los pilares del corporativismo argentino, como el oligopolio sindical y bancario, y renegociar la deuda para ahorrar dinero. Se menciona que el gobierno debería reconocer que el Estado está quebrado y tomar medidas para solucionarlo. El artículo concluye que la mejor forma de rendir tributo a la obra de Milei es pedirle que actúe de acuerdo con sus ideas y no traicionar la defensa de la Libertad.