Europa enfrenta una serie de ataques que podrían ser parte de una guerra híbrida orquestada por Rusia. En las últimas dos semanas, han ocurrido varios incidentes, incluyendo el aterrizaje forzoso del avión de Ursula von der Leyen en Bulgaria debido a interferencias de señal, y un ciberataque que colapsó los sistemas de facturación y embarque en varios aeropuertos importantes. El ataque afectó a Collins Aerospace, proveedora de servicios para aerolíneas en todo el mundo, y se produjo en la madrugada del viernes al sábado. Los aeropuertos de Heathrow, Bruselas y Berlín-Brandeburgo se vieron afectados, con casi un centenar de retrasos en Heathrow, unos 70 en Bruselas y 15 en Berlín. El aeropuerto belga suspendió la mitad de las salidas previstas para el domingo. La única aerolínea que no se vio afectada fue British Airways, gracias a un sistema alternativo propio. Los incidentes incluyen también incursiones de drones y cazabombarderos que han violado el espacio aéreo europeo, y ataques a webs y aplicaciones aeroportuarias en Alemania e Italia. El grupo NoName57 reivindicó ataques contra los aeropuertos de Malpensa y Linate en diciembre. Los expertos consideran que estos incidentes podrían ser parte de una estrategia de guerra híbrida sostenida desde Moscú, que busca erosionar la confianza en la capacidad de Europa para defenderse.