La defensa de Begoña Gómez, esposa de Pedro Sánchez, argumentó que si un juez pide a un agente que le compre tabaco, no es malversación. Begoña Gómez, su asesora Cristina Álvarez y el delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, no acudieron a la citación judicial. La defensa y la Fiscalía pidieron el archivo de las actuaciones, asegurando que no se había cometido malversación de fondos públicos. Se localizaron 121 correos electrónicos en los que Cristina Álvarez gestionaba cuestiones privadas de Begoña Gómez. La defensa de Francisco Martín responsabilizó al ministro de Justicia Félix Bolaños por la contratación de la asesora. Las acusaciones populares solicitaron nuevas diligencias de investigación y la declaración de testigos como Pedro Sánchez y Félix Bolaños. La espantada de Begoña Gómez se produjo en su quinta citación en el marco de esta causa.