La Audiencia Nacional ha ordenado al juez Santiago Pedraz que devuelva la condición de imputado a un policía antidroga que investigó a Pablo Iglesias en bases de datos reservadas. El policía había buscado a Iglesias con la excusa de que un compañero de la dirección de Podemos, Miguel Urbán, estaba inmerso en una investigación por tráfico de cocaína. La investigación se inició a partir de un testimonio de un confidente que afirmó que Urbán había vendido 40 kilos de cocaína. El comisario José Luis Olivera, procesado por espionaje, convenció a la Fiscalía Antidroga de abrir una investigación a Urbán. La causa se archivó después de tres meses, pero ahora se incorporará al expediente de la guerra sucia a Podemos. La Audiencia Nacional considera relevante esclarecer si el policía indagó en otras personas del entorno de Iglesias. La investigación tuvo lugar entre las elecciones generales de diciembre de 2015 y junio de 2016.