Kim Jong Un ha insistido en la necesidad de desarrollar las fuerzas nucleares de Corea del Norte para garantizar la seguridad del país. Ha subrayado que la poderosa fuerza disuasoria, con las fuerzas nucleares como columna vertebral, es la postura invariable de la RPDC. El líder norcoreano ha presentado su postura como inquebrantable y la ha enarbolado como la opción más acertada para el presente y el futuro del país. Kim ha señalado la pertinencia de fortalecer y modernizar constantemente la capacidad nuclear para contar con un escudo que permita una defensa confiable de la soberanía nacional, los intereses y el derecho al desarrollo del Estado. El presidente de Corea del Sur, Lee Jae Myung, ha advertido que el programa nuclear de Corea del Norte se encuentra muy avanzado y que el país cuenta con armas suficientes para defender su régimen. Lee ha apuntado que Pyongyang dispone ya de misiles balísticos intercontinentales de gran capacidad que podrían alcanzar territorio estadounidense, y ha alertado de que el régimen podría hacerse con casi una veintena de bombas nucleares cada año.