Juanma Moreno, presidente de la Junta de Andalucía, ha respondido a la crisis del cribado del cáncer de mama con medidas drásticas, incluyendo un plan de choque, la ampliación de la auditoría a los cribados y la creación de una unidad de refuerzo para la detección del cáncer de mama en el Hospital Muñoz Cariñanos de Sevilla. La crisis ha afectado a 2.000 mujeres y ha generado un gran debate en el Parlamento andaluz. Moreno ha asumido el control del problema y ha anunciado cambios en la consejería de Salud, incluyendo la dimisión de la consejera de Salud, Rocío Hernández. El presidente ha defendido la gestión de la crisis y ha argumentado que se modificó el protocolo de cribado en 2011 para evitar listas de espera sanitarias. La oposición ha criticado la gestión de la crisis y ha pedido más medidas para solucionar el problema. El plan de choque incluye la inversión de 12 millones de euros y la contratación de nuevo personal, especialmente radiólogos y auxiliares de radiología, para realizar pruebas a las mujeres afectadas antes del 30 de noviembre.