Alfonso Guerra, vicepresidente del Gobierno de Felipe González, se vio obligado a abandonar su cargo en enero de 1991 debido al escándalo del 'caso Juan Guerra', su hermano. Juan Guerra, auxiliar del Gobierno andaluz desde 1989, explotaba su parentesco para prestar favores a cambio de cuantiosas sumas, generando sospechas de financiación irregular del PSOE. El caso se apoderó de las portadas de los medios y derivó en una serie de pesquisas por cohecho, fraude fiscal, prevaricación, malversación de caudales públicos y usurpación de funciones. Juan Guerra fue procesado por malversación y estafa, y condenado inicialmente a prisión y multa, pero evitó la sanción alegando insolvencia y nunca ingresó en cárcel. Fue absuelto de todas las acusaciones por delitos de corrupción, excepto por delito fiscal, por el que fue condenado a dos años de cárcel, pena que fue suspendida en 2002. El caso 'Juan Guerra' marcó el inicio de un declive socialista y alimentó las sospechas de financiación irregular del partido. El escándalo también llevó a la revelación del 'caso Filesa', una red de blanqueo de comisiones que financiaba al PSOE. El caso 'Juan Guerra' culminó con la dimisión de Alfonso Guerra y el declive del Gobierno de Felipe González.