La Armada israelí ha interceptado la Flotilla Global Sumud en el Mediterráneo oriental, deteniendo a los tripulantes y trasladándolos a puerto sin violencia. La flotilla, que incluía a figuras como Greta Thunberg y Ada Colau, era considerada un desafío directo al Estado de Israel. La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha expresado que la flotilla no buscaba la paz, sino sabotearla. El plan de paz para Gaza, anunciado por el primer ministro Benjamin Netanyahu y el presidente Donald Trump, representa un rayo de esperanza en medio del caos. La flotilla ha sido interceptada sin incidentes, gracias a la prudencia de España e Italia, que han retirado sus barcos de la zona. Ahora, es hora de consolidar la paz y no dinamitarla con gestos teatrales. La verdadera ayuda llega por la diplomacia, no por el postureo.