Salvador Illa prometió construir 50.000 pisos públicos el año pasado y este año triplica la apuesta a 210.000. La Generalidad va a construir los mismos pisos que el Ayuntamiento de Barcelona cuando mandaba Colau, cero. Illa habla de cientos de ayuntamientos que han ofrecido miles de solares y entidades sin ánimo de lucro que van a construir a destajo. La administración catalana se va a quedar con los pisos del banco malo, la Sareb, para ponerlos en el mercado. Los socialistas no saben por dónde empezar y cada vez que hablan de pisos y legislan sobre vivienda suben los precios de venta y de alquiler. La única posibilidad de que los socialistas se pongan manos a la obra con la vivienda es que reparen en que se pueden forrar haciendo lo que más les gusta, poner el cazo.