La Agenda 2030 se presenta como un objetivo de sostenibilidad y igualdad, pero en realidad, se utiliza como coartada para desmantelar la soberanía nacional y sustituir a los pueblos europeos. La inmigración masiva no es un accidente, sino un mandato impuesto por Naciones Unidas y Bruselas, lo que supone un negocio colosal para las ONG y partidos políticos. Las ONG se han convertido en empresas del tráfico humano, recibiendo subvenciones por cada inmigrante que llega. El PSOE alienta este negocio, que no solo llena las cuentas de las ONG, sino también las urnas del partido. La inmigración masiva se utiliza como herramienta para obtener votos cautivos, lo que supone un cálculo electoral y no una cuestión de justicia social. El gobierno nos vende que necesitamos inmigrantes para sostener las pensiones, pero en realidad, se impone inmigración masiva para sostener la Agenda 2030 y el negocio de las ONG. España necesita proteger a sus ciudadanos, recuperar su soberanía y decir no a la inmigración masiva.