El pasado martes, 2 de septiembre, se produjo un encuentro en Bruselas entre Salvador Illa, presidente de la Generalitat de Cataluña, y Carlos Puigdemont, prófugo de la justicia española. Illa, conocido como el 'filósofo de la muerte' por su gestión durante la pandemia, se reunió con Puigdemont, quien debería estar en la cárcel por su papel en el golpe de Estado de 2017. La reunión se considera un símbolo de la rendición de España ante sus enemigos. Puigdemont exige que se le perdone la malversación de fondos públicos, mientras que Illa actúa como intermediario entre el PSOE y el separatismo. La política española da asco, ya que el futuro de la nación depende de un golpista y un ministro que debería estar siendo investigado por homicidio imprudente masivo. El encuentro de Bruselas fue un acuerdo entre delincuentes que busca salvar a Pedro Sánchez, mantenerlo en el poder a cualquier precio, aunque el precio sea la liquidación de España.