La presidenta de la Junta de Extremadura, María Guardiola, se ha comprometido a ajustar la fiscalidad regional para facilitar la continuidad de la central nuclear de Almaraz, cuyo cierre está previsto para 2027 y 2028. La central de Almaraz es un símbolo de lucha conjunta y de amor por lo que somos, y su cierre supondría perder casi 4.000 empleos y desmantelar un sistema productivo del que dependen pueblos enteros. La presidenta ha hecho hincapié en que la central de Almaraz no es solo energía, sino también empleo, industria, cohesión territorial y un efecto llamada para la economía. La ecotasa, que se traduce en unos 80 millones de euros anuales para las arcas autonómicas, es uno de los principales escollos para negociar la prórroga de las centrales nucleares. La 'Alianza por Almaraz' ha sido firmada por 80 entidades, empresas e instituciones, y reclama la continuidad de la central nuclear más allá de 2027. El presidente de la plataforma 'Sí a Almaraz, Sí al futuro' ha calificado de injusto que se ahogue fiscalmente a la central, y ha apelado a la ministra Sara Aagesen a que adopte la posición que le corresponde y siente a todos los concernidos para dar continuidad a la central.