Barcelona ha decidido reactivar el Distrito 11, un instrumento creado en los años 90 para responder a la devastación de Sarajevo, y ahora se aplicará a Gaza y a las ciudades palestinas. El objetivo es impulsar proyectos de urbanismo, salud, accesibilidad y educación en territorio palestino y en la propia capital catalana. El plan cuenta con un presupuesto inicial de 1,5 millones de euros y se articula en torno a tres líneas de acción complementarias. La estructura ejecutiva del nuevo distrito recaerá en la segunda teniente de alcaldía Maria Eugènia Gay, y el comité asesor lo presidirá Manel Vila. Los acuerdos con Ramala, Belén y Gaza abrirán la puerta a colaboraciones estables. El embajador de Palestina en España, Husni Abdel Wahed, agradeció el compromiso de Barcelona. El alcalde Jaume Collboni había viajado previamente a Jordania, donde visitó almacenes de ayuda humanitaria y campos de refugiados cercanos a Ammán. Barcelona duplicará su aportación a la UNRWA, que pasará de 200.000 a 400.000 euros anuales. El despliegue de técnicos, los convenios bilaterales y el refuerzo de la financiación constituyen un entramado de acciones que conectan la política local de Barcelona con la situación palestina.