Francia se enfrenta a una crisis política después de que el primer ministro, Sébastien Lecornu, presentara su dimisión y luego fuera reencargado por el presidente Emmanuel Macron para formar un nuevo gobierno. Lecornu tiene hasta el miércoles por la noche para buscar apoyos y conformar una plataforma de acción que dé estabilidad al país. La crisis política en Francia se agrava después de que el exprimer ministro François Bayrou perdiera la cuestión de confianza en la Asamblea Nacional. Lecornu fue nombrado primer ministro el pasado mes, pero su equipo de gobierno no reflejaba la ruptura prometida, lo que llevó a su dimisión. Macron ha optado por la opción menos disruptiva, volver a confiar en Lecornu, en lugar de convocar nuevas elecciones legislativas o buscar un nuevo primer ministro. La oposición ha exigido un adelanto de las elecciones presidenciales de 2027 y ha pedido la dimisión de Macron. La líder de la ultraderechista Agrupación Nacional, Marine Le Pen, ha instado a Macron a elegir entre su dimisión y la disolución de la cámara. Jean-Luc Mélenchon, cabeza visible de la extrema izquierda, ha vuelto a poner sobre la mesa una moción para destituir al presidente de la República. La crisis política en Francia se complica por la composición de la Asamblea Nacional, que surgió de las últimas elecciones legislativas en junio y julio de 2024, y que ha limitado el campo de acción de los últimos primeros ministros.