España es un país estratégico para la OTAN debido a su ubicación geográfica entre el Atlántico y el Mediterráneo, y su papel en el sur de Europa y como puerta de entrada a África. A pesar de las sugerencias de Donald Trump de expulsar a España de la OTAN, es poco probable que esto ocurra debido a las normas de la organización y el interés de la alianza en mantener a España como miembro. España también necesita a la OTAN para defenderse de amenazas como el fundamentalismo islámico y Marruecos, que dedica más del 10% de su PIB a armarse. El presidente Pedro Sánchez ha tomado decisiones que han generado desconfianza en la comunidad internacional, como reconocer el Estado palestino y firmar un acuerdo con la china Huawei para almacenar escuchas judiciales. La renta per cápita de Marruecos es de casi 4.000 dólares, lo que es casi una décima parte de la de España. La OTAN es esencial para la defensa de España, y el país debe contribuir de manera justa a la alianza para evitar ser relegado.