Leire Díez, conocida como la fontanera del PSOE, compareció en la comisión del caso Koldo en el Senado, donde insistió en que apenas conocía al exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán. Se presentó como periodista de investigación y rechazó el calificativo de fontanera. Afirmó no tener vínculos significativos con el partido ni con figuras como Pedro Sánchez o José Luis Ábalos. Díez, imputada por cohecho y tráfico de influencias, aseguró que sus acciones forman parte de una investigación periodística destinada a publicarse en uno o dos libros sobre el mal funcionamiento de instituciones del Estado. Posee dos millones de documentos y diez mil audios sobre jueces, fiscales y periodistas, pero se negó a compartir pruebas. Admitió tres reuniones con Cerdán, en las que le entregó un pendrive con información, contradiciendo su afirmación inicial de no tener relación con él. La comparecencia intensificó las dudas sobre su rol en el PSOE y su presunta implicación en maniobras para desacreditar a la UCO.