Felipe VI ha suspendido sus vacaciones familiares privadas debido a los incendios que azotan la Península. El rey viaja desde Atenas hacia Madrid para reunirse con la UME en la base aérea de Torrejón de Ardoz, con el fin de recibir información sobre los incendios y hablar con los efectivos desplegados en las labores de extinción. Los incendios han calcinado más de 115.000 hectáreas, con miles de evacuados y varias víctimas mortales. El rey se ha mostrado pendiente de los incendios, llamando a los presidentes de Galicia, Castilla-La Mancha y Andalucía para ofrecer su apoyo. La situación es crítica, con incendios activos en varias regiones, incluyendo Extremadura, Andalucía, Valencia, Galicia y Castilla y León. El rey podría visitar a su amigo Jaime Anglada, quien se encuentra ingresado en un hospital después de un accidente en moto.