Tras el incendio en la Mezquita-Catedral de Córdoba, que provocó daños en una superficie de unos 25 metros, el deán de la Catedral de Córdoba, Joaquín Alberto Nieva, anunció un plan de rehabilitación con la colaboración de las administraciones públicas. El alcalde de Córdoba, José María Bellido, también se comprometió a colaborar con las tareas de reparación. Sin embargo, el portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Córdoba, Antonio Hurtado, se opuso a que se pague la reparación con dinero público, calificando las declaraciones de Bellido de 'otra metedura de pata más'. Hurtado argumentó que los ciudadanos no deben pagar los errores y desaguisados de terceros y preguntó si el Cabildo tiene algún seguro. Las causas del incendio aún se investigan, pero los primeros indicios apuntan a una barredora mecánica que se encontraba en la capilla de Almanzor de la Mezquita-Catedral. La acción de los bomberos fue decisiva para evitar una catástrofe, ya que el fuego fue fuerte y se desató lejos del exterior.