Port Saplaya, conocido como la 'pequeña Venecia' de Valencia, se encuentra en una situación de degradación debido a la acumulación de suciedad, la presencia de indigentes y el cierre de playas por aguas fecales. Los vecinos denuncian la falta de limpieza, ausencia policial y pasividad del Ayuntamiento de Alboraya, gobernado por el PSOE y Miguel Chavarría. La situación se ha deteriorado durante todo el verano, con bancos convertidos en camas improvisadas, basura esparcida por las calles y gente viviendo bajo árboles. Los hosteleros lamentan que los indigentes defecan junto a las mesas y generan enfrentamientos con clientes. La asociación de residentes acusa al Consistorio de haber dejado que la situación se pudra durante todo el verano. Los vecinos reclaman soluciones urgentes, como más presencia policial, planes sociales efectivos y una limpieza reforzada. La playa ha sido cerrada en varias ocasiones debido a la presencia de aguas fecales.