Robert Fico, primer ministro de Eslovaquia, ha calificado al Partido de los Socialistas Europeos (PES) como un 'partido de homosexuales' después de que su formación, SMER, fuera expulsada del grupo. La expulsión se produjo debido a que SMER no cumple con los valores europeístas, según el PES. Fico ha defendido sus políticas sociales, que incluyen trenes subvencionados para jubilados y estudiantes, comidas gratis en los colegios, fortalecimiento del diálogo social, aumento del sueldo mínimo y las pensiones. Sin embargo, sus posturas se han escorado hacia un discurso populista, nacionalista y contra la inmigración. La brecha con el PES se amplió cuando Fico cortó la ayuda militar para Ucrania, eliminó la Fiscalía Especial anticorrupción y aumentó el control político sobre la radiotelevisión pública. La formación de Fico ya había sido suspendida en 2006 por pactar con un partido ultranacionalista, pero la sanción fue levantada. La reciente enmienda constitucional promovida por SMER, que reconoce dos sexos biológicos, prohíbe la maternidad subrogada, veta que los homosexuales puedan adoptar hijos y da primacía al derecho nacional sobre el comunitario en temas de 'identidad cultural y ética', ha sido criticada por el PES.