Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, ha demostrado su habilidad para exigir a los demás lo que él mismo no está dispuesto a hacer. En la Cumbre del Clima de la ONU en Belém, Brasil, Sánchez envió un mensaje al Partido Popular para que convoque elecciones anticipadas en la Comunidad Valenciana. Sin embargo, Sánchez se niega a convocar elecciones en España pese a la inestabilidad política. El líder del PSOE también ha minimizado el impacto de la ruptura con Junts, que ha dejado al Gobierno sin mayoría efectiva. Sánchez ha defendido a su mujer, Begoña Gómez, y a su hermano, David Sánchez, quienes están investigados por presunto tráfico de influencias y irregularidades en la contratación, respectivamente. El presidente también ha expresado su confianza en el fiscal general del Estado, Álvaro García-Ortiz, quien está procesado en el Tribunal Supremo. La Audiencia Nacional está investigando los pagos en metálico realizados por el PSOE al exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García. Sánchez ha restado importancia a los casos que cercan a su entorno, asegurando que el tiempo pondrá las cosas en su sitio.