Carles Puigdemont, expresidente de la Generalitat, ha consumado la ruptura del pacto de investidura entre Junts y el PSOE. En una reunión de la ejecutiva del partido celebrada en Perpiñán, Francia, Puigdemont consiguió el aval unánime de su dirección para pasar a la oposición y poner fin al acuerdo que permitió la investidura de Pedro Sánchez. El líder independentista justificó la ruptura con duras críticas al presidente del Gobierno, al que acusó de anteponer 'las poltronas' al compromiso con Cataluña. Desde el entorno del Partido Popular, la reacción no se hizo esperar, y fuentes próximas a Alberto Núñez Feijóo minimizaron el anuncio y lo calificaron como 'la nada'. El PSOE, por su parte, respondió con calma institucional, manteniendo 'la mano tendida' y reivindicando el diálogo como la vía para resolver las diferencias. La ruptura se produce en un momento de especial tensión parlamentaria para el Gobierno de Sánchez, pendiente de aprobar los Presupuestos Generales del Estado y con un Congreso más fragmentado que nunca.