El Partido Popular de Pablo Casado exigió a sus consejeros del Tribunal de Cuentas votar a Enriqueta Chicano como presidenta en noviembre de 2021, tras un pacto de renovación con el PSOE. Esto ocurrió en plena conspiración contra la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. El PP entregó el Tribunal de Cuentas al PSOE a cambio de información sobre el hermano de Ayuso, Tomás Díaz Ayuso, quien supuestamente cobró una comisión de 286.000 euros por un contrato sanitario con la Comunidad de Madrid en plena pandemia. El plan de Casado y Teodoro García Egea era provocar la caída e imputación de Ayuso con esta información. El PSOE necesitaba controlar el Tribunal de Cuentas para evitar la fiscalización del crowdfunding que llevó a Pedro Sánchez a liderar el Partido Socialista en 2017 y para diluir la responsabilidad contable exigida a los golpistas catalanes del 1-O. Santos Cerdán, ex secretario de Organización del PSOE, exigió a Chicano para presidir el Tribunal de Cuentas y permanece en prisión provisional desde junio por su papel en la trama Koldo.