El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció en la comisión de investigación del Senado sobre el caso Koldo, en una sesión marcada por la tensión política y la estrategia del Partido Popular (PP) de escrutar cada una de sus respuestas en busca de posibles falsedades. La comparecencia se desarrolló bajo el formato de interrogatorio, obligatorio por ley decir la verdad, bajo riesgo de incurrir en delito de falso testimonio. El portavoz del Grupo Popular en la comisión, el senador Alejo Miranda de Larra, condujo un interrogatorio especialmente incisivo que, según critican diversas fuentes parlamentarias, dificultó en varios momentos la posibilidad de que Sánchez desarrollara sus respuestas. Desde la dirección nacional del partido, en la sede de Génova 13, se valoró positivamente el interrogatorio y se considera que Sánchez no ha sabido despejar la duda de si mantiene o no comunicación con Víctor de Aldama, empresario implicado en el caso. Los populares subrayan que Sánchez se mostró nervioso y a la defensiva, llegando incluso a insultar al Senado y a sus miembros. En su intervención, el presidente del Gobierno respondió en varias ocasiones con expresiones como no me consta, no lo sé o no recuerdo, que los populares cifran en más de cincuenta evasivas a lo largo de la sesión. El PP analiza al detalle la comparecencia de Sánchez para detectar posibles contradicciones o inexactitudes susceptibles de ser denunciadas ante la Justicia por falso testimonio. Ya han identificado una posible mentira: Sánchez dijo que no conocía que la vicepresidenta venezolana Delcy Rodríguez no podía pisar suelo europeo, cuando en realidad el propio Gobierno aportó a la comisión un documento que demuestra que lo sabía en 2018.