El autor compara la situación actual en España con la década de 1930, destacando similitudes en la gestión socialista, el ascenso de partidos antisistema, el blanqueamiento de organizaciones terroristas y la implantación de políticas comunistas. El autor menciona a Rafael Quirosa-Cheyrouze, un militante socialista y compañero de departamento en la Universidad de Almería, y critica la gestión de Fernando Martínez, actual secretario de Estado para la Memoria Democrática. El autor también menciona la ruina económica del Ayuntamiento de Almería después del gobierno socialista y la necesidad de pedir un préstamo a la ONCE para pagar los gastos corrientes. El autor destaca la manipulación de la izquierda y su negación de las evidencias, así como la confrontación y ruptura de relaciones con aquellos que no comulgan con sus ideas.