La exhumación de Priaranza del Bierzo en el año 2000 supuso un hito histórico en la recuperación de la memoria de las víctimas del franquismo. Tras tres días de búsqueda, los restos de trece civiles republicanos fueron localizados, después de que una bota revelara los huesos del pie de la primera persona exhumada. Estas víctimas habían sido asesinadas el 16 de octubre de 1936 y procedían de distintas localidades de la comarca berciana. La iniciativa surgió de la familia de Emilio Silva Faba, quien en julio de 2000 solicitó apoyo para llevar a cabo los trámites necesarios y para contactar con el propietario de la finca donde se encontraban los cuerpos. La exhumación fue dirigida por el arqueólogo Julio Vidal, con la colaboración de forenses y antropólogos, constituyendo la primera intervención científica de este tipo en España. La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) ha recordado que estas acciones iniciales supusieron un enorme riesgo para quienes buscaban honrar la memoria de sus familiares y prefirieron permanecer en el anonimato. La exhumación científica del año 2000 demostró que años después los restos podían ser identificados genéticamente, y además fue el germen de la ARMH. Este colectivo promovió las primeras denuncias por desaparición forzada ante juzgados españoles y llevó 64 casos ante Naciones Unidas, despertando un debate nacional sobre las violaciones de derechos humanos durante la dictadura.