Ronald Reagan era conocido por sus citas contra el tamaño desmesurado del Estado y su voracidad intervencionista. Donald Trump, en cambio, parece emular a Franklin D. Roosevelt, incrementando el tamaño y la intervención del Estado. Trump tiene un gran retrato de Reagan en el Despacho Oval, pero en realidad está siguiendo políticas que contradicen los principios de Reagan. Trump cree que el Estado es él y debe tomar el control de todas las instancias de la sociedad. Ha intervenido en empresas como Intel, comprando un 10% de sus acciones con dinero ya prometido como subsidios. Esto ha generado críticas, ya que se considera que Trump está siguiendo un camino hacia el totalitarismo. Hayek dedicó su obra Camino de servidumbre a los socialistas de todos los partidos, y Trump podría concederle la Medalla de la Libertad a Piketty, defensor de un Estado intervencionista. Reagan defendía la libertad y la limitación del gobierno, mientras que Trump parece estar haciendo lo contrario. Trump ha hablado de presentarse de nuevo a las elecciones en 2028, a pesar de ser inconstitucionalmente imposible.