El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, manifestó el 1 de septiembre su intención de presentar los Presupuestos Generales del Estado tras dos años sin intentarlo. Sin embargo, a apenas unos días de que concluya septiembre, Sánchez vuelve a incumplir su palabra. El Ejecutivo no considera grave no presentarlos respetando los plazos legales, pero admiten que no quieren que el calendario se les eche encima. El Gobierno trabaja en recomponer los puentes con sus socios de investidura, especialmente con Junts y Podemos, a base de nuevas cesiones. La Constitución obliga al Gobierno a presentar el proyecto de Presupuestos al Congreso de los Diputados al menos tres meses antes de que terminen los presupuestos vigentes, que ya han sido prorrogados en dos ocasiones, fijando el plazo máximo en el 30 de septiembre. El Ministerio de Hacienda insisten en que no están dispuestos a seguir perdiendo tiempo. La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, aseguró que llevará la senda dentro de poco y posteriormente seguiremos todos los trámites por tanto estamos en el proceso justo de elaboración del presupuesto. Fuentes oficiales de Moncloa restan preocupación ante la eventualidad de que no se apruebe la nueva senda de déficit. En ese supuesto, aseguran que el Ministerio de Hacienda se basará en la última senda vigente, correspondiente a la legislatura anterior, para la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado.