El Gobierno húngaro de Viktor Orbán desplegó agentes de espionaje en Bruselas para recopilar información sobre las instituciones europeas y reclutar a funcionarios de la UE. La Comisión Europea abrirá una investigación sobre estos hechos. Los agentes de inteligencia húngaros actuaban como diplomáticos para infiltrarse en las instituciones de la UE. El operativo estuvo destinado en Bruselas entre 2015 y 2017. El Ministerio del Interior húngaro utilizó métodos como dinero y ayudas para desarrollar carreras para conseguir que los funcionarios europeos colaboraran. Los principales objetivos fueron ciudadanos húngaros que trabajaban en instituciones de Bruselas. La Comisión Europea informó que no había pruebas de que el comisario de Sanidad y Bienestar Animal, Olivér Várhelyi, hubiera incumplido sus obligaciones como Comisario de la UE. Los espionajes tuvieron lugar durante una crisis entre el Gobierno de Orbán y las instituciones de la UE.