El Gobierno de Pedro Sánchez ha fracasado en su intento de aprobar la reforma laboral en el Congreso, con 178 votos en contra y 170 a favor. La propuesta de reducir la jornada laboral a 37,5 horas semanales, impulsada por Yolanda Díaz, ha sido rechazada. El fracaso se debe a la falta de negociación con la oposición y la ausencia de un plan real para compensar la pérdida de productividad. El Gobierno depende de pactos volátiles con nacionalistas como Junts, lo que genera inestabilidad. Yolanda Díaz ha salido escaldada y ha optado por atacar a sus socios de Junts, acusándolos de traición. El resultado es un Gobierno tambaleante, incapaz de sacar adelante reformas clave. La legislatura está muerta y el Ejecutivo debe apostar por el diálogo real para sobrevivir.