El gobierno de Escocia ha anunciado su apoyo a un proyecto de ley que prohibirá las carreras de galgos en su territorio. La industria de las carreras de galgos en Escocia tiene una historia que se remonta a principios del siglo XX, pero en la actualidad apenas hay actividad. El último recinto activo, Thornton Stadium, cerró sus puertas en marzo. El diputado del Partido Verde, Mark Ruskell, ha celebrado la decisión, argumentando que no hay forma segura de obligar a un perro a correr en un óvalo a 40 kilómetros por hora. La industria de las carreras de galgos ha sido criticada por las lesiones frecuentes en los perros, su abandono y las denuncias de dopaje. Según la Real Sociedad para la Prevención de la Crueldad contra los Animales, apenas nueve países en el mundo mantienen las carreras comerciales de galgos. La presión social y el avance de la legislación hacen prever que este número seguirá disminuyendo en los próximos años. Desde 2017, este sector ha costado la vida de 3.957 perros.