La placa en homenaje a Largo Caballero, expresidente, ha sido repuesta en la plaza de Chamberí después de ser retirada en 2020. El Ayuntamiento de Madrid estaba obligado a reponerla tras una orden judicial. La retirada original se produjo a martillazos, dañando parcialmente el monumento. El Supremo vetó la actuación del consistorio madrileño, recordando que no existe relación entre Largo Caballero y la exaltación de la sublevación militar o la represión de la Dictadura. Más Madrid y el PSOE han exigido un acto público de reinaguración de la placa como desagravio y reconocimiento de la memoria democrática. La placa fue repuesta después de una denuncia judicial impulsada por el sindicato UGT. El área de Cultura dedicó una partida a la reparación de la placa, que incluía un relieve del escultor Pepe Noja. La placa original fue dividida en varios trozos durante su retirada, pero se conservó la parte superior sin daños.