El Gobierno confía plenamente en la absolución del Fiscal General del Estado, Álvaro García Ortiz, en el juicio histórico que se celebrará en noviembre. La sentencia se dará a conocer en torno al día de la Constitución, el 6 de diciembre. Si García Ortiz es declarado culpable, el PSOE mantendrá el relato de la conspiración de determinados jueces contra Sánchez. Sin embargo, si el Tribunal Supremo sentencia a favor del Fiscal General del Estado, el Gobierno prepara una estrategia de salida en tromba para desacreditar a la oposición y a Núñez Feijoo. Los problemas judiciales para los que Sánchez no tiene receta ni relato se focalizarán en el trío de la benzina: Koldo, Cerdán y Ábalos. La corrupción de los dos exsecretarios de Organización socialista y los audios de la vergüenza de Ábalos y Koldo están minando la credibilidad del PSOE en dos sectores clave: los jóvenes y las mujeres. El recorrido judicial y mediático de los casos de corrupción arrastrará a la marca PSOE, que vive uno de sus momentos más bajos de los últimos 15 años. En los sondeos, Sánchez está 4 o 5 puntos por encima de su partido en simpatía y apoyo electoral. La estrategia de Ferraz es taponar la hemorragia y considerar un buen resultado que en las autonomías el partido no acabe en goleada, para afrontar así unas elecciones generales presidencialistas en 2027.