El Ministerio para la Transformación Digital ha cancelado un contrato para renovar las redes de fibra óptica utilizadas por instituciones públicas, incluyendo el Ministerio de Defensa, que iba a utilizar equipos de Huawei. La adjudicación había recaído en Telefónica, que iba a renovar parte de la RedIris, una infraestructura de más de 15.000 kilómetros de fibra que incorpora dispositivos de Huawei instalados en 2020. La cancelación se debe a un cambio de estrategia, buscando autonomía estratégica y seguridad nacional. La RedIris es clave para la comunidad científica y educativa, y también para la seguridad nacional. La empresa china Huawei se ha convertido en un proveedor controvertido debido a sospechas de ciberespionaje. El Ministerio optará por sustituir el equipamiento de Huawei por completo, elevando la capacidad de la RedIris de 100Gbps a 400Gbps.