La Junta de Portavoces del Congreso ha acordado suspender el Pleno del 11 de septiembre, coincidiendo con la Diada, para concentrarse en dos sesiones, el 9 y 10 de septiembre. El Gobierno busca aprobar el aumento de los permisos de paternidad y tumbar las enmiendas a la totalidad para la jornada laboral presentadas por PP, Vox y Junts. Estas medidas son consideradas de carácter social con tintes electorales. La reunión entre Salvador Illa y Carles Puigdemont podría abordar este asunto, además de la negociación de los PGE. El Ejecutivo argumenta que ya se suspendió un Pleno durante el Congreso del PP europeo, pero nunca se había cancelado una sesión plenaria por ser festivo en una comunidad. El interés de Pedro Sánchez por aprobar estas propuestas evidencia el desgaste que sufre por sus constantes derrotas parlamentarias y su escasa capacidad legislativa. El Pleno de la próxima semana le permitiría romper esta dinámica y presumir de reagrupar a sus socios, a las puertas de una posible negociación presupuestaria.