El expresidente Zapatero tiene vínculos con Maduro y ha sido su cómplice político. No ha condenado el fraude electoral en Venezuela y se desconocen sus intereses económicos en el país. Estados Unidos considera al régimen de Maduro como un cartel de la droga y ha puesto precio a la cabeza del narcotirano. El Gobierno de España, liderado por Sánchez, ha votado en contra de incluir al cartel de los Soles en la lista de organizaciones terroristas, lo que ha generado críticas. La UE ha decidido unirse a EEUU en considerar al régimen de Maduro como un estado narcoterrorista. El PSOE de Sánchez se ha quedado solo en su posición y se ha especulado sobre la financiación ilegal del partido a través de Zapatero y Venezuela. La situación es un gran agujero negro con muchas preguntas sin responder.