El autor, José Castro Aragón, expresa su vergüenza por el Senado después de presenciar la Comisión del Senado para la investigación del caso Koldo. La comisión se centró en interrogar al presidente del Gobierno con preguntas agresivas y sin garantías procedimentales. Los portavoces de UPN, Vox y PP formaron un trío que aumentó el tono de agresividad en sus preguntas. El presidente de la Comisión no intervino para corregir a los interrogadores ni para garantizar el derecho del compareciente a no incriminarse. El autor destaca que el presidente del Gobierno no cayó en la trampa de ponerse a la altura de sus interrogadores y se mantuvo sereno. La comisión se desvió de su objetivo inicial y se centró en temas como la financiación ilegal del PSOE, el caso Air Europa y la relación con Venezuela. El autor critica la falta de garantías procedimentales y la actitud de los interrogadores, calificándola de 'circo' en lugar de una comisión de investigación. El artículo 502.3 del Código Penal se menciona como referencia a las consecuencias de cometer un delito de falso testimonio.