El Congreso de Perú ha destituido a la presidenta Dina Boluarte tras aprobar cuatro mociones de vacancia con 122 votos a favor de un total de 130. La destitución se debe a la "permanente incapacidad moral" de Boluarte para enfrentar la inseguridad ciudadana y el crimen organizado. Boluarte asumió la presidencia en diciembre de 2022 después de la destitución de Pedro Castillo y se mantuvo en el poder gracias al respaldo de un grupo de fuerzas de derecha que controlan el Congreso. La presidenta no se presentó ante el Congreso para ejercer su defensa, lo que llevó al presidente del Congreso, José Jerí, a anunciar la continuación del proceso de destitución. La sucesión establecida en la Constitución peruana indica que el presidente del Congreso asumirá la jefatura del Estado. Boluarte deja el cargo con una aprobación de apenas un 3% según varias encuestas, debido a las más de 50 muertes durante la represión a las protestas que pedían nuevas elecciones. El proceso de destitución es irreversible y se produce seis meses antes de las elecciones generales peruanas de 2026.