El AVE a Andalucía ha sufrido un nuevo robo de cable, lo que ha causado retrasos en los trenes. El incidente ha ocurrido en las instalaciones de Adif cerca de Córdoba y ha afectado a varios trenes, con retrasos de hasta una hora. Este es solo uno de los muchos incidentes que han ocurrido en los últimos meses, con más de 16.000 pasajeros afectados en mayo por un robo de cable en la línea de Toledo. El presidente de Renfe, Álvaro Fernández de Heredia, ha admitido que no se pueden vigilar 24 horas los 15.000 kilómetros de red, pero ha prometido aumentar los medios para prevenir estos incidentes. El ministro de Transportes, Óscar Puente, ha calificado el robo de cable como un acto de sabotaje. La infraestructura de Adif necesita más inversiones o está siendo sobreutilizada, lo que ha causado una vorágine de retrasos y cancelaciones en los trenes de alta velocidad españoles. En 2015, un robo de cables proporcionó a los ladrones un botín de más de 800.000 euros, mientras que en 2022 otro robo dejó 135.000 euros en los bolsillos de los ladrones. Sin embargo, en el caso del robo de cable andaluz del pasado mes de mayo, la acción se repartió en hasta cinco puntos y solo se consiguió cobre por valor de 300 euros.